domingo, 22 de enero de 2012

Levitar.


Quien pudiera,
mirar desde arriba
la humanidad, cada
unas de las partes
que nos vieron pasar.

Quien pudiera,
ofrecer la gravedad,
servirla en bandeja,
para que cada uno
se sirva su propio levitar.

Quien pudiera,
elevarse y ser
mago de su destino,
orquestando los caminos,
mirando lo amado y elevarlo.

Quien pudiera,
instar a la fuerza que nos  atrae,
al suelo y pedirle  por un momento
dejar de ejercer su manifiesto para
poder elevarnos hacia lo incierto.







Fin y comienzo.

Opuestos,
antónimos del tiempo,
se conjugan a cumplir
nuestros deseos unos se
van y los otros  vienen con
el final, que da principio a
las nuevas formas de los anhelos.

Renovándose,
iniciándose dando fin a lo nuevo.

Interviniendo,
en la expresión misma del
pensamiento, desmitificando
las vertientes de lo pensado
dando lugar al anverso.

Obligándonos,
a seguir el ritmo del sonido vibrante
que producen cada uno de las visiones
en proceso, marcando principio y comienzo.

Dando lugar,
al amar, ritmo hipnótico del adentro.

viernes, 20 de enero de 2012

Devastación.

Así se verá
si no hacemos
algo hoy, tan
tremendo como
la imagen misma,
tan devastador al
punto de negarle
a la nueva generación
un habitat sostenible y
sustentable al punto
de la desolación,
no podemos,
no debemos,
dejar avanzar en
todo al arrazador,
que quiere y se
empeña en que
halla un mañana
teñido de desertificación,
a pensar entre todos una
gran solución, uniéndonos
todos, lograremos decir: NO.


miércoles, 18 de enero de 2012

Pulverizante.

Sideral nebulosa,
reloj de arena,
del vocablo universal
que comunica, paisajista
de los aconteceres de la
subsistencia que engalanan
las voces  diversas, que
atrapan lo minúsculo de la
presencia, exiliando  el idioma
en espacios diversos,
diversificando a los habitantes
del planeta en lenguajes y jergas
siendo definitivas de lugares y etnias,
siendo ellas pulverizantes en relaciones
humanas que escapan y llegan de forma
cercana o lejana envuelve la esencia,
de la existencia misma de los organismos
en células, irradiando luces que llegan.



Mímesis.




En la mímesis
del espanto tus
huellas con los
pies descalzos,
atravesando los
mares flotando,
buscando la 
génesis misma
de lo actuado,
en un volver
encaramado 
hacia atrás 
para seguir
hallando.

En sintonía
de acordes
enlazados
a la bifurcación
misma de lo
acordado,
parnasiando
hasta el hartazgo.

Conjugando amores
perdidos y otros
que se han encontrados
en torno a las limaduras
del tiempo que los rostros
han dejado, hermenéuticamente
pensados.




sábado, 14 de enero de 2012

Maquillaje genético.

Al nacer nos maquillan,
el cuerpo, el ser mismo,
así somos, somos lo que
el maquillaje genético trae.
Pasan los años y este muta,
en un que otro ser.
Mantener lo genético nos
hace creer que no podemos
cambiar y dejar de ser lo que
el transcurrir de lo que nos
sobreviene nos dejó así., nos
resume, queriendo
demostrar las"máscaras" que
usamos en cada avatar de lo
circunstancial, tan así, tan humano,
tan simple, tan normal, el adaptarnos
a lo esencial de la vida, del caminar,
a los sucesos que se
sucederán y nos vendrán queriendo
darnos vuelta y pelar el manto de
pintura que pintó a la humanidad.
Descamando lo pérfido seguro
hallarás lo benévolo que tiene
el otro para imitar.


viernes, 13 de enero de 2012

Fusiones.




Escuchando el silencio
               en un grito ensordecedor
gritando una y otra vez, no.
                El viento lo mueve como al
destino empecinado a ser
                 movido en susurros silentes
que tuercen y duermen.
                  En tus labios ansiosos
de sentir un nombre la
                  Tierra madre que nos
envuelve moviendo
                  nuestros pensamientos
invitándola a mirarla,
                  acompañando su esencia.
¿Quién mirará su mirada
                   penetrante?¿Quién sobrevolará
su magia?, en el color de la piel
                  quedará impregnada la presencia
impaciente de haberla cuidado.
                  Entonces el cielo los mirará con
calma de haber logrado el objetivo
                  de unir al hombre con el alma,
de unir la vida con la muerte,
                    la tierra con el agua.
El silencio se unirá a la palabra
                    y jugarán enamorados la Luna y el
Sol entre las montañas, las llanuras serán
                    las sábanas donde descasará su alma,
 y el canto del jilguero será su voz
                            eternamente cantada.