SUSPIRARES QUE TRASPASAN

viernes, 2 de septiembre de 2011

Un duende llamado ¡Que sé yo!...

La magia 
se me ha perdido
devuélvemela 
por favor en un 
duende se ha 
convertido
acaso lo  ¿viste vos?
Yo lo busco y 
no lo encuentro
se empequeñeció 
agarrarlo imposible 
se esconde
bajo el amor.
Como el amor 
es intangible
y desapareció,
no se sabe
¿vos sabes?
en un mendigo,
en un viejo, o en 
un payador
o tal vez en un 
payaso que quedó 
igual que yo
cada vez que 
las luces se apagan 
no hay sonrisa,
no hay lágrimas,
no hay amor,
pues el duende 
se ha llevado,
la magia envuelta
en amor.
La trasmutará 
en distancias,
lejanías y dolor,
si lo hallas tú allí 
agárralo, no lo sueltes,
que la vida es el amor.